En la Celebración del “Día del Maestro” honramos la dedicación y vocaciones de quienes día a día transforman vida. El pasado jueves 15, la jornada comenzó con un emotivo acto de apertura. Entre versos y poesías, los docentes fueron homenajeados por sus estudiantes. Como símbolo de pertenencia, cada maestro recibió un bolso con la imagen del Manso Escorial, lugar donde Joaquina fundó nuestra congregación, recordándoles que son herederos de un sueño que sigue dando frutos.
El viernes, la celebración continuó con una Eucaristía alegre y profundamente emotiva. Durante la ceremonia, se entregó a cada docente una bolsita con tres semillas y el mensaje: «La Luz crece cuando se comparte». Este gesto fue una invitación a seguir sembrando esperanza, reafirmando que su misión es hacer florecer el talento y el potencial de cada estudiante.
Tras la misa, la alegría se trasladó al salón audiovisual, el cual sorprendió a todos con una espectacular ambientación de los años 80. Discos de vinilo y una decoración temática crearon el escenario perfecto para disfrutar de bailes culturales y una fiesta llena de ritmo y entusiasmo.
La gratitud se manifestó a través de significativos obsequios: El Comité de Padres y Representantes agasajó a los maestros con cuadernos personalizados y llaveros, mientras el Equipo Directivo hizo entrega de la franela conmemorativa del Bicentenario Vedruna, símbolo del orgullo de nuestra trayectoria.
Nada de esto habría sido posible sin el esfuerzo y la dedicación de quienes cuidaron cada detalle. Queremos expresar un agradecimiento especial al equipo organizador, cuya creatividad y compromiso permitieron que nuestros docentes disfrutaran de una celebración inolvidable, diseñada a la altura de su noble labor.
Fue, sin duda, un día especial ¡Gracias, maestros, por ser la luz que guía el camino!